Método para tener niña o niño: qué funciona y qué no

¿Estás buscando un bebé y te gustaría poder elegir tener niño o niña? Hoy te voy a contar los métodos para tener niña o niño más conocidos, desde el método Shettles hasta la tabla china de embarazo, pasando por los que más me preguntáis por correo: Baretta, Billings y el método del ritmo. Y te adelanto el final: ninguno garantiza nada, pero saber qué dice la evidencia de cada uno te ahorra dinero, falsas esperanzas y algún disgusto 💕.

Sería increíble poder decidir el sexo de tu bebé con la misma facilidad con la que se hace un test de embarazo. Esto interesa sobre todo a las parejas que ya tienen dos niños y van a por el tercero a ver si les viene la niña, o al revés. Y esas parejas lo tienen complicado: se ha observado que hay alrededor de un 75% de posibilidades de que el tercer hijo sea del mismo sexo que los dos anteriores. No es una regla, es una tendencia estadística, pero explica por qué hay familias con tres y cuatro hermanos seguidos del mismo sexo.

Método para tener niño o niña

Lo que de verdad decide el sexo del bebé

Esto es lo único que está fuera de discusión: la mujer siempre aporta un cromosoma X, y el hombre aporta X o Y. XX es niña, XY es niño. Punto. El resto —el día, la postura, la dieta, la tabla— son intentos de inclinar una moneda que, de base, está ligeramente inclinada hacia los niños: en el mundo nacen unos 105 niños por cada 100 niñas, y nadie sabe del todo por qué.

Ya vimos en el artículo sobre el test de ovulación y los días fértiles que para concebir hay que practicar sexo en el momento adecuado. La pregunta es si ese momento también decide el sexo. Y aquí viene el primer jarro de agua fría: un estudio clásico publicado en el New England Journal of Medicine siguió a mujeres que estaban intentando quedarse embarazadas y no encontró relación entre el día del coito respecto a la ovulación y el sexo del bebé. Si el método Shettles funcionara como promete, ese estudio habría encontrado algo.

Antes de entrar en detalles, un recordatorio importante: yo no soy médico y este artículo es solo informativo. Todos estos métodos son tradiciones o teorías sin garantía científica, así que tómatelos como una curiosidad y habla siempre con tu ginecólogo si tienes dudas ❤️.

Los métodos que más se buscan, comparados en una tabla

He juntado en la misma tabla los que salen una y otra vez en las búsquedas y en los correos que me llegan. Así puedes ver de un vistazo qué promete cada uno y qué hay detrás:

MétodoQué proponeQué dice la evidencia
ShettlesSexo muy cerca de la ovulación para niño; 2-3 días antes para niñaSin respaldo: los estudios posteriores no confirman que el espermatozoide X y el Y se comporten así
WhelanJusto lo contrario: 4-6 días antes de la ovulación para niñoSin respaldo; contradice a Shettles
BarettaDieta muy concreta por sexo (alimentos “permitidos” y “prohibidos”)Sin ensayos clínicos; además puede desequilibrar la alimentación
Billings / ritmoIdentificar la ovulación por el moco cervical y ajustar el díaSirve para saber cuándo eres fértil, no para elegir el sexo
Tabla chinaEdad lunar de la madre + mes lunar de la concepciónAcierta lo que el azar (en torno al 50%)
Dieta y caloríasMás calorías y glucosa → niño; menos → niñaEstudios pequeños y no concluyentes
Leyendas (barriga, anillo, pelo)Interpretar señales del cuerpo de la madreNada, es folclore

Método Shettles: sexo cerca de la ovulación para niño

Este método lo diseñó el doctor Landrum Shettles y se basa en que el esperma Y, el que genera niños, es más pequeño, más rápido pero menos resistente que el esperma X, de modo que aguanta peor en entornos ácidos dentro de la vagina.

Con estas bases, el método Shettles para concebir un varón recomienda:

En definitiva, todo lo que favorezca un ambiente más alcalino. El problema es que la premisa de partida —que el espermatozoide Y nada más rápido— no se ha podido demostrar con técnicas modernas, y el estudio del NEJM que te contaba arriba apunta en la dirección contraria.

Método Whelan: justo lo contrario

La doctora Elizabeth Whelan propuso, curiosamente, un método un poco contrario al de Shettles. Ella aconsejaba practicar sexo entre 4 y 6 días antes de la ovulación para favorecer el entorno para tener un varón, y afirmaba que hacerlo muy cerca de la ovulación aumentaba las opciones de tener una niña.

Como ves, los dos métodos se contradicen entre sí, lo que ya te da una pista de lo poco seguros que son. Ninguno de los dos tiene evidencia científica sólida que lo respalde.

Baretta y Billings: los que más me preguntáis

Estos dos no salían en el artículo original y los he añadido porque son de los más buscados en español, con diferencia.

El método Baretta es en realidad una dieta estricta con lista de alimentos “para niño” y “para niña”, mucho más cerrada que el consejo genérico de comer más o menos calorías. No hay ningún ensayo clínico que lo respalde, y seguirlo al pie de la letra puede dejarte con carencias justo cuando más importa la alimentación: antes y durante el embarazo. Si decides probarlo, coméntalo con tu ginecólogo y no elimines grupos enteros de alimentos.

El método Billings es otra cosa: es un método de observación del moco cervical para identificar los días fértiles. Funciona razonablemente bien para saber cuándo ovulas, y por eso mucha gente lo mezcla con la elección de sexo. Pero identificar la ovulación no elige el sexo del bebé; solo te dice cuándo hay más probabilidades de embarazo.

Método del ritmo y “calculadora para tener niña”

El método del ritmo (o calendario) consiste en contar los días del ciclo para estimar la ovulación, y es el que hay detrás de casi todas las calculadoras para tener niña que circulan por internet. Su utilidad real es la misma que la de Billings: orientarte sobre tus días fértiles. La parte de “niña” es un añadido comercial.

Si tu ciclo no es regular, ni siquiera la parte útil falla: el cálculo se te va de las manos. En ese caso lo sensato es mirar la calculadora de días fértiles como orientación y no como reloj suizo.

Tabla china de embarazo 2026: cómo se lee y qué acierta

Es bien sabido que la cultura china es muy dada a las supersticiones, la numerología y la simbología. Como su nombre indica, la tabla china de embarazo o calendario chino se ideó en China intentando poder elegir el sexo de los bebés que nacían. ¿Cómo funciona la tabla china de embarazo? Consiste en una tabla con columnas numeradas del 18 al 45, que representan la edad de la mujer en el momento de la concepción, y filas con los meses del año. Las celdas están pintadas de rosa o azul según si el bebé será niña o niño, respectivamente.

Tabla china de embarazo

Simplemente tienes que hacer coincidir la columna de tu edad con el mes en el que pretendes concebir y comprobarás, según el color de la celda, si tu bebé sería varón o niña. Si ya estás embarazada y no sabes el sexo, la tabla china de embarazo también puede servirte como una simple curiosidad.

Hay dos detalles que casi nadie cuenta y que explican por qué cada web te da una tabla distinta: la original usa la edad lunar de la madre (que va uno o dos años por delante de la edad que pones en tu DNI) y el mes lunar de la concepción, no el mes del calendario. Si no haces esas dos conversiones, estás leyendo otra tabla. Y aunque las hagas bien, su acierto ronda el azar: es una tradición, no un método.

Dieta, café y otras teorías del “ambiente”

Algunos estudios sugieren que una dieta rica en calorías podría aumentar las opciones de concebir un niño, e incluso, aunque suene un poco a chiste, dicen que tomar frutas con formas fálicas como el plátano aumentaría la posibilidad. Por otro lado, para intentar concebir una niña se habla de una ingesta baja en calorías o incluso de saltarse el desayuno. Las mujeres con niveles más altos de glucosa tendrían más opciones de tener niño, porque las calorías consumidas afectarían a las secreciones vaginales que dan empuje al cromosoma Y.

Lo que hay detrás de esto son estudios observacionales pequeños, con resultados que no se han repetido de forma consistente. Y hay un problema práctico: restringir calorías o saltarse comidas mientras buscas embarazo no es buena idea. Si estás intentando concebir, lo que sí tiene respaldo es una dieta equilibrada con ácido fólico antes de la concepción.

Hablamos siempre de dietas antes de la concepción. Una vez el espermatozoide ha fecundado el óvulo, el sexo del bebé queda establecido y ya no cambia.

Leyendas sobre el sexo del bebé

Igual que sucede con los test de embarazo caseros, también hay mitos y leyendas urbanas para adivinar el sexo del futuro bebé:

Ninguna de estas leyendas tiene base científica. Son tradiciones divertidas, pero no hay que tomarlas como una certeza. Y ojo: alguna, como la del ritmo cardíaco, ha hecho que más de una madre se pase el embarazo convencida de algo que la ecografía desmintió en la semana 20.

Si ya tienes dos niños (o dos niñas)

Es la consulta que más me llega, con mucha diferencia: “tengo dos niños, ¿qué hago para que la tercera sea niña?”. La respuesta honesta es que las probabilidades siguen siendo aproximadamente 50/50 en cada embarazo, con esa leve ventaja masculina del nacimiento. Que los dos primeros hayan sido niños no “acumula” niñas pendientes: cada embarazo es independiente.

Eso sí, hay dos cosas que sí puedes hacer:

  1. Saber cuándo ovulas con precisión (moco cervical, test de ovulación o ambas cosas) para tener relaciones en tu ventana fértil. No elige el sexo, pero acorta el tiempo hasta el positivo.
  2. Hablar con tu ginecólogo si tenéis un motivo médico. Si en la familia hay una enfermedad ligada al cromosoma X, existe la posibilidad de selección de sexo por diagnóstico genético preimplantacional. Es un supuesto médico muy concreto, no una vía para elegir.

Y un aviso legal que casi nunca se da: en España, y en la mayoría de países de nuestro entorno, elegir el sexo del bebé por motivos no médicos no está permitido. Si una web te vende “el método definitivo” o una clínica te ofrece selección por capricho, desconfía.

La única forma fiable de saber el sexo del bebé

Lo cierto es que la única forma fiable de saber el sexo de un bebé es mediante una prueba de diagnóstico como la amniocentesis o la biopsia de vellosidades coriónicas, que se hacen por motivos médicos. Y, desde hace unos años, también es posible con un simple análisis de sangre materna (test prenatal no invasivo o NIPT), que detecta fragmentos del ADN del bebé y permite saber el sexo con una fiabilidad muy alta cuando hay suficiente fracción fetal. Este análisis tiene la ventaja de no ser invasivo, de modo que el bebé no corre ningún riesgo; su único inconveniente es que el precio sigue siendo elevado y que, si se hace demasiado pronto, puede no haber suficiente ADN fetal y dar un resultado no concluyente.

Y luego está la vía normal, la que usa casi todo el mundo: la ecografía. El sexo se puede intuir a partir de la semana 16 y se confirma en la ecografía morfológica, entre la semana 18 y la 22. Antes de eso, lo que se ve es una protuberancia que puede parecerse a cualquiera de los dos sexos, y de ahí vienen tantas sorpresas en la semana 20.

Sea cual sea el método por el que intentéis elegir el sexo, lo más importante es que el bebé llegue sano. Y si estás con dudas de si ya estás embarazada, puedes hacer nuestro test de embarazo online gratis para orientarte con tus síntomas. Y si te apetece entretenerte un rato, prueba suerte con nuestro divertido juego del test de la huella: es solo un juego, no una prueba real 💕.

Cuándo conviene consultar al médico

Este artículo va de curiosidades, pero hay situaciones en las que no conviene entretenerse con tablas y métodos:

Preguntas frecuentes

¿Funciona de verdad el método Shettles para tener niño o niña?

No hay evidencia científica sólida que respalde su eficacia. Los estudios sobre el esperma X e Y y la acidez vaginal son antiguos y con resultados contradictorios, y los trabajos más serios sobre el momento del coito no encuentran relación con el sexo. Puede ser una curiosidad, pero no garantiza nada.

¿La tabla china de embarazo es fiable?

No. Es una tradición centenaria sin base científica. Su tasa de acierto es prácticamente la del azar (en torno al 50%), y encima cada web la publica con criterios distintos de edad y mes.

¿Qué es el método Baretta y sirve para algo?

Es una dieta muy restrictiva con alimentos “permitidos” según el sexo que quieras. No tiene ensayos clínicos detrás y puede desequilibrar tu alimentación justo antes del embarazo. Si te interesa el tema de la dieta, quédate con lo que sí funciona: alimentación equilibrada y ácido fólico.

¿La dieta influye en el sexo del bebé?

Los estudios sobre calorías y glucosa son preliminares y no concluyentes. Lo recomendable es seguir una dieta equilibrada durante la búsqueda del embarazo, sin obsesionarse con el sexo.

¿Puedo elegir el sexo del bebé en una FIV?

Solo por motivos médicos, como evitar una enfermedad genética ligada al sexo. En España y en la mayoría de países europeos la selección por preferencia no está permitida.

¿Cuándo se sabe el sexo del bebé en la ecografía?

Normalmente entre la semana 16 y la 20 (la ecografía del segundo trimestre), aunque a veces se puede intuir antes. La confirmación definitiva suele quedar para esa ecografía.

¿El análisis de sangre para saber el sexo es seguro?

Sí, es un test prenatal no invasivo: solo requiere una muestra de sangre de la madre, así que no pone en riesgo al bebé. Necesita suficiente ADN fetal en sangre, por eso se hace a partir de la semana 10; el inconveniente principal es su precio.

¿Y si tengo dos niños y quiero una niña? ¿hay algo que aumente las probabilidades?

Nada que esté probado. Cada embarazo vuelve a “tirar la moneda”, con una ligera ventaja para los niños en el conjunto de la población. Lo que sí puedes hacer es conocer bien tus días fértiles para concebir antes, y consultar si hay un motivo médico familiar.

Recuerda que este artículo es solo informativo. Si tienes dudas sobre tu salud o estás buscando un embarazo, consulta a tu médico o ginecólogo, que es quien mejor podrá aconsejarte ❤️.

Fuentes